Para quién es: Propietarios y administradores que revisan rentas, pagos parciales y atrasos.
Ideas principales
- La obligación explica qué debía pagarse y cuándo.
- El pago acredita una entrada, pero necesita una asignación.
- Un pago parcial no debe cerrar el importe restante.
- La conciliación confirma relaciones; no inventa movimientos ni cobros.
Mantén tres conceptos separados
La obligación representa el importe esperado, el pago representa el dinero registrado y la asignación explica a qué deuda se aplica. Separarlos permite tratar pagos parciales, varios conceptos en una transferencia o una devolución sin perder el saldo pendiente.
Genera obligaciones desde condiciones revisadas
Antes de generar rentas recurrentes, confirma fechas, importe, frecuencia, prorrateo, descuentos e impuestos. Corrige la condición contractual mediante el flujo previsto en lugar de editar silenciosamente obligaciones históricas.
Concilia con evidencias reales
Importa movimientos mediante el canal habilitado y revisa coincidencias de importe, fecha, referencia y pagador. Una sugerencia ayuda a localizar candidatos, pero la confirmación debe mantener una relación auditable.
- No marques como cobrado solo porque el inquilino lo comunica.
- Conserva devoluciones y anulaciones como operaciones explícitas.
- Revisa el pendiente después de cada asignación.
Cierra el periodo con una revisión
Comprueba obligaciones vencidas, pagos sin asignar, movimientos ignorados, devoluciones y diferencias. Los informes de gestión ayudan a detectar excepciones, pero no sustituyen la contabilidad ni la revisión fiscal profesional.
Preguntas frecuentes
¿Un movimiento bancario equivale siempre a un pago?
No. Primero debe identificarse y relacionarse con el registro correcto. Puede corresponder a varios conceptos, a otra persona o no pertenecer al alquiler.
¿Qué ocurre con un pago parcial?
Se aplica únicamente el importe recibido y la obligación mantiene el resto pendiente hasta que se pague, ajuste o cancele mediante una operación justificada.